La obra no termina en la puesta en marcha.
Un sistema fotovoltaico no avisa cuando rinde de menos. Sigue funcionando, sigue generando, pero un string desconectado, un módulo sombreado o un inversor con falla intermitente pueden pasar meses sin que nadie lo note. La pérdida no se ve: se acumula en la factura.
Por eso el monitoreo no es un accesorio del sistema, es parte de la instalación. Cada inversor reporta producción, tensión por string, temperatura y estado de falla. Con esa información se detecta la diferencia entre lo que el sistema debería estar generando y lo que genera de verdad, que es la única forma de encontrar un problema antes de que aparezca en el costo.
La plataforma depende de la marca del inversor: Huawei FusionSolar, SMA Sunny Portal, Growatt ShinePhone, Deye/Solarman y Victron VRM para los sistemas con baterías. En todos los casos el cliente tiene acceso a la producción de su propio sistema desde el celular.
Limpieza de módulos una o dos veces al año y una revisión eléctrica anual, con frecuencias que dependen del entorno: una planta en zona de polvo o cerca de un camino de tierra requiere más frecuencia que una cubierta urbana. Ofrecemos planes de mantenimiento preventivo con informe técnico.
Sobre las instalaciones con equipamiento Victron trabajamos con VRM, que muestra en tiempo real el flujo completo: cuánto entra de la red, cuánto genera el sistema, cuánto entra o sale del banco de baterías y cuánto consume la instalación. Y guarda el histórico.
Un ejemplo de lo que eso permite responder. En Brisas de Adrogué, el reparto del consumo de los últimos 365 días fue 48 % del sistema —23 % directo del sol y 25 % del banco de baterías— contra 52 % de la red. Ese número no es una estimación de proyecto: es medición acumulada de un año.
Esa es exactamente la diferencia. Un sistema sin monitoreo obliga a discutir sobre percepciones. Con monitoreo, la conversación sobre si conviene ampliar, sobre cuánto rinde el sistema o sobre si algo está fallando se resuelve mirando datos.
Sobre las instalaciones con equipamiento Growatt trabajamos con su plataforma propia, que mide lo mismo desde otro ángulo. En Saldivia Buses el sistema acumula 176,4 MWh generados, y de esa energía el 99,97 % se consumió dentro de la planta: se inyectaron a la red 60,8 kWh, un 0,03 %. Medido contra el consumo total de la planta en el mismo período —895,4 MWh—, el sistema cubrió el 19,7 %. Los dos números dicen cosas distintas y las dos importan: el primero, que no se desperdicia generación; el segundo, que la planta consume bastante más de lo que el arreglo actual alcanza a cubrir. Nada de eso se puede afirmar sin medirlo.

Instalaciones nuestras, con su potencia y su tecnología.


Sí. La configuración del monitoreo y el acceso del cliente a la plataforma forman parte de la puesta en marcha. Se consulta desde el celular.
Semanal o diariamente, según la instalación y su criticidad.
Generación conectada a red para reducir consumo y mejorar la previsibilidad de costos.
Solar, baterías y red integradas para respaldo y gestión inteligente de la energía.
Autonomía energética para sitios aislados o sin red confiable.
Baterías y gestión energética para respaldo, autonomía y control de demanda.
Extracción y movimiento de agua sin dependencia de combustibles.
Optimización de consumos, iluminación y desempeño operativo.
Ingeniería, provisión, instalación y puesta en marcha bajo una coordinación integral.
Escaleras con jaula, pasarelas de circulación y barandas perimetrales para montar y mantener la instalación de forma segura.
Aerotermia, losa radiante y fancoils dimensionados junto con la generación que los alimenta.
Limpieza de módulos y mantenimiento preventivo de plantas fotovoltaicas, propias o de terceros, con informe de cada visita.
Contanos qué necesitás y analizamos una solución técnica y comercialmente viable.