Antes de generar más, conviene consumir mejor.
Hay una regla que se repite en casi todos los relevamientos: el kWh más barato de todos es el que no se consume. Antes de dimensionar un sistema de generación, mirar dónde se está yendo la energía suele devolver ahorro más rápido y con menos inversión.
La iluminación es el caso más claro. En naves industriales, depósitos y playas de maniobra, el recambio a LED reduce la potencia instalada en iluminación de forma directa, mejora el nivel lumínico del puesto de trabajo y baja el mantenimiento, porque deja de haber recambio de lámparas y equipos auxiliares.
Además hay un efecto de segundo orden que conviene aprovechar: bajar el consumo antes de proyectar la generación achica el sistema fotovoltaico necesario. Es decir, la eficiencia no compite con la solar, la abarata.
Hay una recomendación que hacemos siempre y que casi nadie sigue: antes de dimensionar un proyecto desde cero, instalar un medidor de energía durante treinta días como mínimo.
La factura eléctrica dice cuánta energía se consumió en el mes. No dice cuándo. Y para dimensionar un sistema solar, el cuándo pesa más que el cuánto: no es lo mismo una planta que consume parejo de 8 a 18 que una que tiene picos de arranque a las 6 de la mañana, o que concentra la mitad de su demanda en dos horas de la tarde. Con treinta días de medición se obtiene el perfil de carga real, y recién ahí el dimensionamiento deja de apoyarse en supuestos.
Ese perfil sirve para dos cosas a la vez: define el sistema de generación y, de paso, muestra dónde se está yendo la energía. Casi siempre aparece algo que se puede corregir sin invertir un peso.
Eficiencia energética es, hoy, un servicio de asesoramiento: relevamiento de consumos, medición del perfil de carga y propuesta de optimización, incluido el recambio a iluminación LED. Todavía no tenemos obras de esta línea ejecutadas de forma independiente, y preferimos decirlo antes que insinuar una trayectoria que no existe.
Con medición. Un medidor de energía instalado durante treinta días como mínimo devuelve el perfil de carga real de la instalación: cuándo se consume, no solo cuánto. Sobre ese perfil se decide qué conviene corregir y qué conviene generar.
Antes. Bajar el consumo primero achica el sistema de generación necesario, así que la eficiencia no compite con la solar: la abarata.
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